Siempre que veo un martillo me acuerdo de la obsesión que mi abuelo tiene con ellos para acabar con todos los ordenadores de la tierra. Y es que, cada vez que venía a nuestra casa y nos veía enganchados a nuestros ordenadores, decía que él tenía el remedio para acabar con eso: un martillo. A lo que nosotros respondimos regalándole su propio ordenador y él se olvidó por completo de liarse a martillazos para que le prestáramos algo más de atención.
Como ves, en casa siempre hemos sido de buscarle una segunda solución a las cosas, por eso cuando recibí esta maceta de albañilería de Herramientas Bellota bajo el pretexto de darle un uso no convencional, pensé en lo feliz que le haría a mi abuelo prestársela para cumplir su fin. Pero después, se me ocurrió que le podría dar un uso mucho más efectivo y menos agresivo utilizándola como organizador de joyas para el día a día.
Aunque las macetas de albañilería de Herramientas Bellota se hayan inventado para el golpeo de materiales diversos en obra y apertura de rozas, es bien sencillo darle un uso alternativo gracias a los materiales con los que se realizan estas herramientas. En el caso de esta maceta de albañilería -si te pensabas que esto era un martillo, estás equivocado, los martillos de ebanista o carpintero se usan, principalmente, para clavar puntas- tiene un mango de madera de haya muy resistente y de tacto muy agradable, que consiguió convencerme para realizar este DIY.
Para ello, lo primero que hice fue delimitar con washitape las partes que quería pintar del mango. Y después aplicar pintura efecto tiza -Chalk Paint-. Como el mango viene barnizado y perfectamente pulido, previamente pase una lija para conseguir mayor fijación de la pintura.
Una vez seca la pintura, retiré el washitape y barnicé. Después, con la ayuda de un punzón y un martillo marqué el lugar donde quería colocar cada hembrilla o clavo, y con un taladro perforé en el lugar marcado. Aquí me di especialmente cuenta de lo buena que es la madera del mango, ni se astilla ni se ahueca.
Por último, con la ayuda de unos alicates, fui colocando cada hembrilla en su lugar, para después empezar a colocar las joyas de mi día a día.
Y es que, si en algo se caracterizan las Herramientas Bellota es que, aunque estén creadas para una finalidad, cada uno puede darle su propio uso, bien sea para llevar acabo un proyecto de bricolaje, para que la propia herramienta sea el objeto principal de un DIY o para librarte de un problema como en el caso de mi abuelo o del manitas de Herramientas Bellota:
¿Tú qué eso alternativo le darías a un martillo?










Me parece de lo mas original!besos
ResponderEliminarGracias ^_^
EliminarAdemás es muy práctico, lo uso todos los días :)
Que idea tan genial?y práctica, muy original!
ResponderEliminarBsos
Muchas gracias, Pilar. Un saludo.
EliminarYo tengo uno y me has dado una buena idea. Con respecto a la dureza de la madera del mango es porque si al estar dando mazazos se corta, su cabeza saldría disparada causando quien sabe que destrozo.
ResponderEliminarBesos
Ya me dirás si te animas con la idea o a darle otro uso adicional. Efectivamente, la dureza del mango es para eso, pero a diferencia de otros, tiene muy buen acabado, no es nada áspero ni tiene astillas :)
EliminarOstras qué bueno. Yo que siempre he considerado un inconveniente el peso de las herramientas y para esta idea ese peso es perfecto. Me ha encantado.
ResponderEliminarGracias, tocaya. Efectivamente, para algunas cosas el peso de las herramientas es un inconveniente pero para esto u otros trabajos es perfecto.
Eliminar¡Me encanta la idea! ¡Te ha quedado precioso! Pero que listuca y apañada es mi niña. madre jajajajaja
ResponderEliminarUn beso, Cris ;)
¡Qué maja eres Silvi! Espero que todo vaya igual de fenomenal, te lo mereces. ¡Un besote muy fuerte!
EliminarQué chulada! Nunca se me hubiera ocurrido y queda fenomenal!!
ResponderEliminarFeliz día!
Gracias, María. A veces hay que discurrir mucho para encontrar otra utilidad a las cosas...
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