Los que me conocéis personalmente ya sabéis que este
trimestre mi casa está menos habitada de lo que acostumbra, mi chico está en el
extranjero aumentando sus horizontes profesionales, y esto supone que yo tenga
más tiempo para solucionar temas pendientes en nuestro hogar.
Después de la deshidratación de nuestra planta navideña, y
con la llegada del otoño, he pensado dar vida y color a nuestro salón con la
adquisición de Pepita, una Dracaena Marginata comprada en Ikea y acompañada
por dos pajaritos de tela, purpurina y plumas adquiridos en Tiger.
No es un gran cambio pero da un toque alegre y más hogareño
a nuestra casa.
Espero que te guste.















