No recuerdo los años que llevo queriendo tener una pared de ladrillo. Y con la excusa de dar un aire moderno a la sala de reuniones de nuestro estudio, pensé que era el momento de cumplir con uno de mis deseos bricolajeros.
Antes de realizar este cambio en nuestro estudio, empezamos haciendo apaños menores como montar una estantería para separar los dos ambientes (zona de trabajo y zona de reuniones), colocar unos adhesivos para evitar las rozaduras de las sillas en la pared, instalar una televisión que permitiera la conexión con ordenadores, etc.
Pero poco a poco vamos creciendo y tenemos nuevas necesidades y comodidades que no podíamos seguir alargando más, y esta pequeña obra es lo que necesitábamos para implicarnos todo el equipo y crear algo no digital que hiciera más personal y nuestro, nuestro negocio.
Y aunque no lo creas, sin grandes conocimientos -pero mucha predisposición- es bastante sencillo construir una pared de ladrillo decorativo.
Los materiales que nosotros hemos utilizado para ello, han sido unas plaquetas decorativas de Leroy Merlin con la textura y relieve que queríamos, Pegolán, pasta adhesiva, para fijar las plaquetas a la pared, un saco de mortero de juntas, para rematar el resultado final, unas luces con bombillas de tipo Edison, que compré en Sostrene Grene -ya te conté que tenía muchísimas ganas de tener las bombillas de moda-, y unas letras de madera con el nombre de nuestra empresa para decorar la pared.
Los pasos que seguimos fue, en primer lugar retirar los muebles y el televisor. Forrar el suelo con bolsas de basura y empezar a picar la pared. Es importante este paso, en paredes lisas y con varias manos de pintura, para tener una mayor zona de agarre. Para ello utilizamos un martillo de cola -de esos que tienen la parte trasera para sacar los clavos-.
Después, pasamos un paño un poco húmedo por la pared y nos fuimos organizando para terminar la pared en un tiempo récord.
Mientras unos tomaban medidas para cortar las plaquetas para cuadrarlas con las esquinas de la pared -con una sierra y unas tenazas se puede cortar sin muchas complicaciones-, otros cargaban cada plaqueta con el Pegolán, y yo iba colocando la plaqueta en su lugar. Para ello, colocamos unos listones de madera horizontales, para tener siempre la misma separación entre filas de ladrillos, y una cuña vertical entre cada plaqueta, para mantener la separación.
Para pegar la plaqueta, basta con cargarla de Pegolán en el extremo interior, colocarla en la pared y darle unos golpes para que la pasta adhesiva se distribuya de manera uniforme.
Otro truco útil para realizar estos trabajos, es poder hacerlo sentado, así los riñones y la espalda no se resienten con tanto trajín. Nosotros como no teníamos taburetes, optamos por sentarnos en las cajas de la plaquetas que no estábamos utilizando.
Una vez seco el Pegolán y estando las plaquetas perfectamente adheridas -tarda aproximadamente una hora en secar- se puede aplicar el mortero de juntas para disimular errores y dejar el trabajo más pulido. Con un poco de mejunje y una brocha se puede aplicar cómodamente.
Unos minutos más tarde, puedes pasar una esponja con agua para eliminar el exceso de mortero que haya podido caer sobre las plaquetas.
Después, retiramos las bolsas, limpiamos y empezamos a colocar la mesa, las sillas, la televisión, las bombillas y el cartel con el nombre de nuestra empresa que encargamos a La Letrería.
¿Qué te parece el cambio?









¡Ole, ole y ole! ¡Qué chulada Cris! ¡Os ha quedado genial! ¡Sois unos artistas!
ResponderEliminarMe gusta muchísimo el efecto de las paredes de ladrillo y más si son blancas como la vuestra. Desde luego os ha quedado un estudio super actual con las letras y la bombilla. Además lo has explicado tan bien que cualquier dia me animo yo también. ¡Un besazo guapa!
Gracias, María. ¡Me alegra que te guste! Si te animas, ya sabes, avísame y te echo una mano ;)
EliminarQué chulo. Me encanta. De verdad que me encanta.
ResponderEliminarGracias tocaya. Otra opción hubiera sido pintar ladrillos como hiciste tú ;)
EliminarGuauuuu, podeis estar satisfechos con el trabajo, y tú más, que has sido la líder jeje. Si te digo que siempre he querido alicatar una pequeña terracita que tengo en mi estudio porque le salta ya la pintura, y no me dejan porque dicen que es muy complicado...., ay, si te tuviera aquí...jejeje
ResponderEliminarUn besete, y de nuevo enhorabuena
Sí, es que a mí lo de dirigir me encanta, jajaja. Lo debo de llevar en los genes xD De complicado, nada. Invítame un finde y nos ponemos manos a la obra :P
Eliminar:D
ResponderEliminarUn cambio de 10, Cris: hay que ver lo que vales...
ResponderEliminarLa ofi parece otra ^-^