Hace varias semanas que los días se me pasan tan rápido que olvido hasta los cumpleaños de mis amistades. Por eso, cuando me percaté del cumpleaños de Sara, mi compañera de curro, pensé en crearle un rinconcito en su puesto de trabajo para que ese día tuviera una sorpresa especial.
Como me apetecía improvisar con el material principal de la decoración, pensé en algo que siempre tenemos a mano en casa y empleé unas bolsas de basura Handy Bag. Me parecía algo tan divertido y diferente ¡que el resultado fue un verdadero acierto!
Comencé haciendo una plantilla en cartón con forma de corazón - de unos 35 cm - y cortando unas Handy Bag en cuadrados - de 10x10cm - para crear unos pompones - de 8 capas - como los que normalmente se hacen con papel crepé.
La sorpresa fue descubrir que este material -las bolsas de basura Handy Bag- es muy muy resistente y no requiere que tengas especial cuidado en separar cada capa para crear un esponjoso pompón, algo muy positivo para la prisa con la que preparé la sorpresa. Además, lo que le da un plus ante cualquier otro tipo de bolsa de basura o papel crepé, es el olor que desprenden, su fragancia es bastante duradera y para utilizar como elemento decorativo es perfecto ya que consigues un efecto visual muy gracioso y el olfato aprecia un aroma muy dulce.
Me gustó tanto el resultado del primer corazón forrado de pompones, que me animé e hice otro en color blanco, para intentar conseguir una decoración más llamativa. Aunque todas las Handy Bag llevan su marca impresa en un lado de la bolsa, en el caso de las de color blanco se aprecia bastante, pero al distribuir los pompones y verlo en conjunto, el estilo desorganizado de este corazón me resultó más dulce y original para la decoración.
Como a medida que iba haciendo más cosas con las Handy Bag, me gustaba tanto el resultado (y el olor) me motivé tanto que llegó el cumpleaños de Sara y ni siquiera había terminado con toda la idea...
Y, pese a no llegar a tiempo para la celebración, continué haciendo unos pompones – esta vez más grandes - hasta crear un rinconcito en el que, finalmente, coloqué unas chucherías a modo de Candy Bar, y me las zampé a modo de festín privado. ¡Lo siento Sara, el año que viene te lo compensaré!
Es tan fácil y vistoso hacer un rinconcito de chuches que, con las Handy Bag, puedes utilizarlo en exterior sin miedo que se mojen o manchen, para crear mesas de dulces o decoraciones para bautizos, comuniones o fiestas de bienvenida.
Qué me dices, ¿te animas a hacer un rinconcito de pomposa y olorosa felicidad?







Pues sí. Me animo, me animo. Si no te importa pineo tus imágenes para que no se me olvide la idea. :-p
ResponderEliminarTe ha quedado genial ;)
ResponderEliminarchulisimo!!
ResponderEliminarquedan chulisimos
ResponderEliminarNunca se me habría ocurrido me requetechifla. Arantxa
ResponderEliminarEs super chulo porque además te vale para tiempo, lo guardas y aguanta, que ya que lo hacemos..., si, si, muy chulo Cris.
ResponderEliminarUn besete
Te ha quedado genial!! Me apunto la idea.
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