Había oído hablar de la figura de wedding planner por la cantidad de blogs y revistas que hace un año empecé a consumir, casi de manera compulsiva, para prepararlo todo para el gran día. Pero, sinceramente, nunca pensé en contratar los servicios de una profesional.
Cuando fuimos a reservar los salones donde se produciría nuestro enlace y banquete, el maître del hotel me volvió a recordar esta figura y, dada la cantidad de ideas que tenía en mi mente para la celebración, me sugirió que concertara una cita con Amaya, la persona que se encargaba de las decoraciones puntuales de eventos para el hotel.
Lo primero que pensé fue que no hacía falta, lo tenía todo bajo control, quería encargarme de todos los detalles para el gran día, había estado recopilando ideas y apuntando notas en cuadernos desde que mi chico yeyé me preparo LA sorpresa, y no podía permitir que una extraña me las arrebatará. No obstante, como la wedding planner del hotel se iba a encargar de preparar la mesa de dulces de nuestra boda, acepté la invitación de conocerla.
Y después de aquella reunión, todo cambió. Comprendí el verdadero trabajo que hace una wedding planner. Hablamos con Amaya Cuesta, wedding planner en Cantabria, durante horas. Ofreciéndonos consejos desinteresados, explicándonos su forma de trabajo, mostrándonos sus servicios para otros novios y, en definitiva, descubriéndonos una figura que quería hacer más propia, si cabe, nuestra fiesta.
En la segunda reunión, le dijimos Sí. Le explicamos todas nuestras ideas y ella comprendió el tipo de boda que buscábamos. Pude ver la motivación en sus ojos, las ganas que Amaya tenía de formar parte de nuestro día, las mismas ganas que nosotros teníamos de contar con su ayuda y profesionalidad. Tan solo hicimos un apunte, nosotros daríamos las ideas, ella las evaluaría y si eran buenas las ejecutaría.
Queríamos una boda con estética navideña pero sin caer en el tópico, la decoración de la ceremonia civil tendría que tener alfombra roja, globos azules y transparentes, un enooorme corazón rojo, frascos con flores de paniculata y un aparador con las fotos de las bodas de nuestras familias. ¡Y Amaya nos lo consiguió todo!
El seating plan debía tener 9 arbolitos navideños con adornos en los que escribiríamos los nombres de nuestros invitados, habría piñas secas, tela de saco y un banner de letras. Y, así lo hizo.
"Si me consigues unos Reyes Magos de chocolate para la mesa de dulces, me harías todavía más feliz". Y, ese día, allí los encontré.
No solo preparó nuestra decoración y captó al vuelo nuestras ideas, lo que realmente hizo fue organizarlo todo para que nosotros ese día solo nos preocupáramos de estar con nuestra gente y vivir nuestro día sin ninguna preocupación por saber si todo estaba preparado y si todo estaría saliendo bien.
Por eso, cuando mis amigas se sorprenden de que alguien como yo, tan organizada y detallista, haya contado con una figura así para mi boda y me preguntan ¿por qué una wedding planner? Yo solo puedo enseñarles mis apuntes, mis ideas y, a continuación, las fotos de nuestro día. Porque sí, soy organizada y creativa, pero para que un día tan importante salga perfecto tienes que contar con los consejos y experiencia de una profesional. Y nosotros encontramos en Amaya la persona perfecta para que todo saliera como habíamos imaginado.
Si tienes dudas sobre la contratación o no de una wedding planner, te recomiendo que conozcas a esa persona, porque más importante es la persona que se esconde detrás de esa profesión que el propio nombre que se le da. Y luego, si ves en su cara la emoción que siente por formar parte de tu boda, solo entonces, dile Sí.
Fotos de Magova Photo




Son tantas cosas a tener en cuenta que se debe de hacer dificil tenerlo bajo control!!besos
ResponderEliminardesde luego.. una cosa es tener ideas y otra tiempo para ejecutarlas, además su experiencia tiene que ayudar mucho! :)
ResponderEliminarYo creo que siempre hay personas expertas para todo y llena de ideas , esa experiencia te tiene que ayudar mucho
ResponderEliminarBesos
Qué chulada, reyes de chocolate en la boda, una combinación perfecta, te lo dice la seguuidora número 1 de los Reyes Magos, siiiiii
ResponderEliminarQué original la idea del seating! Me encantan los arbolitos. Muy mono
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